En nuestro país ha existido una insistencia en formar grupos de élite y consejos de “notables” que definen ciertos aspectos centrales de nuestras políticas científicas, sin mediar mayor conversación con otros actores. En lo que se refiere a la gestión del exministro de Ciencia y Tecnología, Flavio Salazar, una crítica apunta a la eventual supeditación de nuestra política científica a una noción de “nuevo modelo de desarrollo” que ha sido escasamente discutida y socializada.