En el reciente encuentro entre San Luis y San Marcos, el uruguayo Marcos Camarda logró empatar para su equipo con un gol en su primera intervención tras ingresar al campo en el entretiempo. Su actuación inmediata no pasó desapercibida.
Mientras Camarda celebraba su tanto en Quillota, el arquero Pedro Carrizo, quien se coronó campeón con San Marcos en 2012 y 2014, expresaba en Facebook: “No entiendo cómo está en la banca este muchacho. Cada vez que entra, aunque sea 5 minutos, igual anota”.
Esta inquietud también es compartida por muchos hinchas, quienes cuestionan al entrenador Germán Cavalieri por optar por Camilo Melivilú como único delantero titular, dejando a Camarda en el banco. Para profundizar en este debate, consultamos al profesor Kenny Mamani sobre la situación.
La defensa como prioridad
Mamani argumenta que “Melivilú hace el desgaste cuando el equipo no tiene la posesión del balón. Es el primer defensor y permite que el resto de sus compañeros hagan un repliegue sostenido y terminen en una reagrupación defensiva. Defendiendo ha sido clave en un equipo que habitualmente no tiene la posesión del balón”.
Por otro lado, el profesor menciona que “Camarda encandila un poco más porque toma diagonales, encara constantemente y casi siempre gana los duelos. Es menos de área que Melivilú, pero se mueve por todo el frente del ataque”.
Ambos jugadores poseen “fuerza, garra y gol”, y Mamani sugiere que lo ideal sería que ambos formaran parte del once inicial: “Uno por fuera y el otro por dentro apoyando la recuperación del balón. El sistema debería adaptarse a las características de los jugadores”.
Un enfoque más ofensivo
El profesor Mamani también plantea que “no sería una locura jugar con Camarda, Melivilú y Monroy, pidiéndoles que colaboren en faenas defensivas. Estos tres jugadores no deberían estar fuera de la oncena titular”.
Con esa alineación, “desde atrás tiene que venir un Alfredo Ábalos, un Ramón Fernández, un Fabián Rosales, un Facundo Velazco o un Diego Plaza. El equipo tiene de sobra referentes en la zona creativa”, añade Mamani.
“El sistema de juego manda al sacrificio a los delanteros. La reagrupación defensiva ha sido el éxito de esta campaña. Por eso, hay que buscar el equilibrio en esto. Si jugamos con mucha vocación ofensiva, nos puede pasar lo que le ocurrió a Chile en el segundo tiempo ante México en el Mundial sub 20”, concluyó Mamani Camacho.
Por Hugo Canales. Periodista deportivo, Arica