El comercio entre los países de la región – por la vía de los acuerdos de libre comercio de carácter bilateral, multilateral o subregional que se han estado firmando en las últimas décadas – está ya libre de aranceles casi en un 100 %. Es decir, se ha tejido una red de acuerdos que hacen que, en la práctica, impere en la región el libre comercio de unos con otros, sin que los resultados integracionistas sean muy impresionantes. El comercio intrarregional alcanza apenas al 19 % del comercio exterior de los países latinoamericanos. Todo lo anterior lo saben los asistentes a la cumbre de la CELAC, o por lo menos sus consejeros más cercanos, y no deberían, por lo tanto, utilizar estos eventos para planteamientos que pueden tener cierto impacto mediático, pero que se sabe tienen poca utilidad o aplicabilidad práctica.