Hoy Chile no es un “modelo a tener en cuenta”. En el mejor de los casos es un “nuevo experimento” de la “nueva izquierda” y/o “un destino” para inversiones que, como en los casos de China y Canadá, se focalizan en sectores rentables como la minería y las energías renovables. Por inercia es “un destino” para ecoturistas interesados en la biogeografía del extremos norte y la zona austral, que a comienzos de la temporada 2022-2023 ha permanecido inaccesibles por una prolongada e internacionalmente publicitada huelga de guardaparques.