El oficialismo estuvo cerca de perder un espacio fundamental para el correcto tránsito de su alicaída agenda legislativa. Después de intensas negociaciones, con el beneplácito de una parte de los hoy fracturados PDG y DC, se consiguió mantener vigente el acuerdo de gobernabilidad de la Cámara de Diputadas y Diputados firmado en marzo pasado, y que estuvo muy cerca de desahuciarse, con el riesgo de dejar la Corporación en manos de una derecha presa de sus propias descoordinaciones. Quien asumió la segunda vicepresidencia y acompañará a Vlado Mirosevic en la mesa directiva durante los próximos ocho meses, Catalina Pérez (RD), advierte que es muy difícil conversar y volver a negociar con quienes traicionaron la palabra empeñada, aunque asume que necesitarán de sumar los máximos apoyos posibles para sacar adelante sus proyectos emblemáticos, como son las reformas tributaria y al sistema de pensiones.