En la primera década del siglo XXI, la pobreza en América Latina descendía, pero esto cambió con el comienzo de la pandemia. En Chile, por ejemplo, el Banco Mundial proyectó que la pobreza aumentará al 10,5% para este 2022. Por otro lado, según un informe de la Cepal, presentado el pasado junio, los países de la región se encuentran ante una desaceleración del crecimiento económico, una mayor presión inflacionaria y una recuperación lenta e incompleta de los mercados laborales de las repercusiones de la pandemia del Covid-19. En consecuencia, aumentarán los niveles de pobreza y la inseguridad alimentaria, según el organismo.