Es contradictorio el empeño en la descarbonización, teniendo en cuenta que la generación con diésel emite casi la misma cantidad de CO2 que aquella con carbón, con la desventaja de que los costos de generar con diésel son sustancialmente mayores, casi triplicándose. Es así como los desarrolladores de energías renovables deben comprar a precios significativamente más altos que los estipulados en sus contratos con clientes y, por tanto, entran en cesación de pagos. Es preciso tener presente que la entrada masiva de fuentes fotovoltaicas y eólicas requiere de una disponibilidad de generación de las centrales termoeléctricas, prácticamente, en todas las horas en que el sol no alumbra o no hay viento.