Esta vez la politización debe ir de la mano de la búsqueda de reconstrucción, de diálogo y acuerdo, para así recordar a aquellos que viven acá que la política tiene emociones detrás, no está vacía, no es tecnicismo. Pero que esta emoción de lo político también es hermoso e importante, porque busca que la gente proteja sus intereses más preciados, más sensibles.