Perú, el país de Nunca Jamás

En un país como el Perú, donde existen leyes, normas y documentos hasta la saciedad, el problema no está en el cambio del texto, sino en hacerlo cumplir. El problema del Perú no depende del pensamiento mágico de escribir otra Constitución. La carta magna actual protege y fomenta, entre otras cosas, el derecho a la salud y a la educación públicas y de calidad. Si no se hace cumplir, no es falta del texto, sino de la incompetencia e inmadurez de la clase dirigente nacional que no sabe hacer frente a esa exigencia, y con el refuerzo de criminales y grupos al margen de la legalidad que medran de esta anarquía sin contrato social. 

En un país como el Perú, donde existen leyes, normas y documentos hasta la saciedad, el problema no está en el cambio del texto, sino en hacerlo cumplir. El problema del Perú no depende del pensamiento mágico de escribir otra Constitución. La carta magna actual protege y fomenta, entre otras cosas, el derecho a la salud y a la educación públicas y de calidad. Si no se hace cumplir, no es falta del texto, sino de la incompetencia e inmadurez de la clase dirigente nacional que no sabe hacer frente a esa exigencia, y con el refuerzo de criminales y grupos al margen de la legalidad que medran de esta anarquía sin contrato social. 

Comparte la noticia