El caso que se abrió tras la denuncia hecha en contra del exalcalde de Vitacura Raúl Torrealba, marcó un nuevo episodio de corrupción que golpea a la clase política chilena. Una recopilación de 35 condenas a políticos y militantes de partidos, desde el año 2017 hasta el 2022, deja a la UDI como la colectividad que lidera el ranking de casos de corrupción en los últimos cinco años, seguido de cerca por Renovación Nacional, y más atrás por los partidos de la ex Concertación, como la DC, el PS y el PPD. Malversación de caudales públicos, fraude al fisco y emisión de boletas falsas, son los principales delitos por los que fueron condenados los militantes de los partidos y que, como ya es de amplio conocimiento, no distinguen color político.