Dos ejes fundamentales del Plan Buen Vivir –diseñado al interior del Gobierno para dar respuesta al conflicto del Estado con el pueblo Mapuche–, relativos a la creación de parlamentos con autoridades tanto indígenas como locales y a inversión, fueron trasladados desde el Ministerio del Interior al de Secretaría General de la Presidencia. Este cambio se dio en parte debido a una recomendación de Naciones Unidas, con el fin de separar los puntos de seguridad de los de diálogo. De acuerdo a fuentes de Palacio, el objetivo es que esta iniciativa se transforme en “un plan que trascienda a los gobiernos”, al tiempo que aseguran que el Presidente “tiene un mandato especial” sobre el equipo a cargo, comandado por Víctor Ramos. Según información entregada por la cartera del Interior, desde el inicio del proyecto se han realizado 152 encuentros, desarrollados en 35 comunas de las 4 regiones que abarca la iniciativa.