Este decreto con fuerza de ley demuestra el profundo desconocimiento del gobierno y de la clase política en general de qué es la disuasión, para qué son las FFAA y cómo se las emplea. Una cosa es la polivalencia de las FFAA donde pueden volcar sus capacidades a labores de superación de emergencias y catástrofes, apoyo a la comunidad o vinculación y desarrollo de zonas aisladas, es decir, áreas de misión donde no está implícito el uso de la fuerza. Otra cosa muy distinta es disponerles tareas donde está implícito el uso de la fuerza, pero impedirles que la usen de una forma adecuada.