En mayo de 2022, una denuncia presentada ante la Fiscalía Regional de Valparaíso acusaba al Hospital Psiquiátrico de la región de realizar terapia electroconvulsiva (TEC) sin anestesia y sin ajustarse a la norma técnica vigente. La polémica se instaló por unas semanas en la agenda pública, pero después, la TEC volvió a quedar en la penumbra. Esta investigación revela que en hospitales públicos se aplica terapia electroconvulsiva a menores de edad, y que en adultos se pide el consentimiento a los familiares, dos prácticas que van en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. También revela que entre 2017 y 2022 se ha aplicado TEC a personas con diagnósticos que no están contemplados en la normativa chilena, incluyendo “retardo mental” y autismo.