La conmovedora transformación de Bobby Severo: de los escombros a la familia de Enlace Norte
Bobby Severo fue hallado inmóvil entre basura y escombros durante un operativo municipal. Su estado era crítico y sus posibilidades de sobrevivir eran mínimas. Sin embargo, hoy Bobby corre, juega y acompaña a los funcionarios de Enlace Norte, quienes le brindaron una segunda oportunidad y lo han integrado a su familia.
A veces, un pequeño movimiento puede cambiarlo todo. En el caso de Bobby, fueron apenas unos centímetros de su cola los que demostraron que todavía estaba aferrado a la vida.




Su historia comenzó durante un operativo de limpieza realizado por el equipo municipal de Enlace Norte en el sector del ferrocarril Arica-La Paz, cerca de Capitán Ávalos y la salida sur de Arica. Entre tierra, basura y escombros, los funcionarios encontraron lo que inicialmente creyeron que era el cuerpo sin vida de un perro. “Pensamos que Bobby estaba muerto, porque no tenía movimiento ni se sentía respirar. Hasta que nos acercamos bien y movió su colita, y ahí nos dimos cuenta que había un ser que estaba vivo”, recordó Emanuel Rivera, encargado de Enlace Norte.
Bobby se encontraba en muy malas condiciones: deshidratado, sin alimento, expuesto al sol y con una grave lesión en una de sus patas, además de síntomas compatibles con una enfermedad que posteriormente dejó secuelas en su movilidad.
Durante el operativo, el alcalde Orlando Vargas llegó al lugar y ordenó de inmediato contactar al equipo veterinario municipal. Los profesionales acudieron rápidamente para evaluar al pequeño sobreviviente. Pero el rescate no terminó allí.
Una segunda oportunidad
Ese mismo día, Bobby llegó a Enlace Norte y empezó una nueva historia: la del cariño, los cuidados y una familia que decidió acompañarlo en su recuperación. Su estado era tan delicado que sus expectativas de vida eran muy bajas. Durante sus primeros días fue alimentado con papillas, sopas, pollo y arroz, ya que había que ayudarlo a recuperar fuerzas poco a poco. Sin embargo, Bobby sorprendió a todos: “por cosas de la vida y del destino, Bobby repuntó”, relató Emanuel.
Con el paso de los días, comenzó a recuperar energía y a mostrar su verdadera personalidad, deseando caminar, jugar y curiosear. Hoy, con menos de un año, tiene sus vacunas al día y ha recuperado incluso su visión, que había estado comprometida durante parte de su recuperación. Aunque mantiene algunas dificultades al caminar, esto no le impide disfrutar de su nueva vida.
El regalón de Enlace Norte
Hoy, Bobby es considerado un integrante más del equipo. Acompaña a los funcionarios en sus salidas, participa en actividades y recorre las instalaciones como si siempre hubiera estado allí. Incluso, en los trabajos de pintura, su curiosidad a veces lo delata, con su nariz manchada de pintura. “Nos acompaña a pintar, a veces tiene la nariz pintada, porque anda sapeando, anda mirando”, contó entre risas Emanuel.
Además, Bobby tiene una relación especial con los niños que visitan el recinto, siendo dócil, juguetón y siempre buscando compartir con ellos. Pero más allá de eso, su presencia ha transformado el ambiente cotidiano de Enlace Norte. En jornadas complejas, aparece moviendo su cola, buscando cariño y ofreciendo compañía.
Una familia que también fue rescatada
Aunque fueron los funcionarios quienes encontraron y cuidaron a Bobby, con el tiempo han sentido que él también les ha entregado algo a ellos: “Nos cambió también el ambiente, el aura y la energía de este recinto”, destacó Emanuel.
Aquel pequeño cuerpo escondido entre basura y escombros ha dado paso a un perro alegre, curioso y juguetón que ha encontrado un lugar donde sentirse protegido. Bobby Severo no solo sobrevivió al abandono y al maltrato, sino que también encontró amor y una familia que lo cuida.
Hoy, Bobby es simplemente uno más de la familia, y esta vez, realmente está en casa.
