Recientes hallazgos en el principal paso fronterizo del norte de Chile destacan la efectividad del perfilamiento de riesgo y la experiencia de los equipos fiscalizadores.
Funcionarios del Servicio Nacional de Aduanas han frustrado nuevos intentos de ingreso de drogas al país en el complejo fronterizo de Chacalluta, en la Región de Arica y Parinacota, detectando paquetes de cocaína base ocultos tanto en un bus interurbano como en el cuerpo de una pasajera.


El primer procedimiento se llevó a cabo durante la revisión de un bus de placa chilena, donde se identificó una irregularidad en la última fila de asientos. La inspección reveló tres paquetes ocultos bajo la estructura, que tras análisis resultaron ser cocaína base, con un peso total de 2 kilos 780 gramos.
Simultáneamente, el perfilamiento de riesgo permitió seleccionar a una pasajera de nacionalidad peruana, cuyo comportamiento despertó sospechas. Tras una revisión especializada, se comprobó que transportaba un paquete adosado a su cuerpo, conteniendo 525 gramos de la misma sustancia.
Ambos casos fueron informados a la Fiscalía Local de Arica, que instruyó la entrega de antecedentes y la imputada a personal especializado de Carabineros para llevar a cabo las diligencias investigativas correspondientes.
Estos resultados se suman a otros casos registrados en el complejo Chacalluta durante el año, consolidando una línea de trabajo que ha permitido detectar diversas modalidades de ocultamiento de drogas en la frontera norte.
James Alarcón, Director Regional (S) de la Aduana de Arica, destacó que “la combinación de experiencia, análisis y presencia en terreno nos permite anticiparnos a las distintas estrategias utilizadas para el tráfico de drogas. Este tipo de resultados demuestra que los controles están bien orientados y que nuestros equipos actúan con altos estándares técnicos en la frontera”.
El Servicio Nacional de Aduanas juega un papel fundamental en la protección del país mediante el control del ingreso y salida de mercancías, contribuyendo así a la seguridad pública y a la lucha contra el crimen organizado. Su labor, apoyada en herramientas tecnológicas y gestión de riesgo, es clave para salvaguardar la cadena logística y promover un comercio exterior seguro y lícito.