Un reciente artículo del Dr. Bernardo Arriaza, publicado en la reconocida revista Cambridge Archaeological Journal, redefine a las momias Chinchorro como las «obras de arte funerario más antiguas del mundo». Esta investigación propone un nuevo enfoque a través del concepto de «Arqueología del Duelo», entendido como un proceso social para afrontar la pérdida.
El Dr. Bernardo Arriaza Torres, Director del Centro de Gestión Chinchorro e Investigador del Instituto de Alta Investigación de la Universidad de Tarapacá (UTA), ha presentado un estudio que ofrece una nueva y profunda hipótesis sobre las momias Chinchorro: la conexión entre el arte terapia y la arqueología del duelo. Este análisis, que ha sido publicado en la prestigiosa revista internacional Cambridge Archaeological Journal, no solo clasifica a estas momias, que tienen más de 7.000 años, como «obras de arte funerario», sino que también las aborda desde una perspectiva más humana y emotiva.
La investigación del académico de la UTA establece que la momificación artificial de los Chinchorro era un proceso escultórico y artístico sumamente sofisticado, y no solo un rito de conservación. Los miembros de esta cultura actuaban como auténticos preparadores altamente calificados, remodelando los cuerpos utilizando materiales como arcilla y fibras vegetales para restaurar su forma.
Este enfoque permite introducir el concepto de «Arqueología del Duelo y la Pena», que interpreta los rituales Chinchorro desde la perspectiva de la arteterapia. El Dr. Arriaza argumenta que las elaboradas prácticas mortuorias reflejan procesos de duelo y vínculos afectivos ante la muerte, poniendo especial énfasis en la alta mortalidad infantil que caracterizaba a la sociedad costera.
Sobre este trabajo, el Dr. Bernardo Arriaza subrayó la dimensión humana y artística del estudio, así como su significado en su trayectoria profesional.
‘’La arqueología del duelo y la arteterapia es una nueva forma de pensar y debatir las expresiones artísticas que encontramos en la cultura Chinchorro (…) es muy relevante profundizar en los aspectos emocionales de las antiguas poblaciones y generar modelos que nos permitan entender mejor la problemática Chinchorro, acercándonos a dimensiones sociales y emocionales que son difíciles de investigar en el registro arqueológico. Así, proponiendo y debatiendo nuevas ideas, podemos obtener diferentes perspectivas sobre el origen de estas complejas prácticas mortuorias que desarrollaron las antiguas comunidades del norte de Chile’’, concluyó el académico.
La publicación internacional, respaldada por financiamiento de la UTA, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y Dumbarton Oaks (Harvard University), refuerza el papel de liderazgo de la Universidad de Tarapacá en la investigación y protección de este legado.
A través del Centro de Gestión Chinchorro, la UTA continúa liderando investigaciones de vanguardia que posicionan el patrimonio regional en el ámbito global. Esta labor científica se complementa con la custodia patrimonial, subrayando la importancia de conservar este patrimonio único, un aspecto fundamental para la postulación de los sitios Chinchorro ante la UNESCO.
Así, la publicación del Dr. Arriaza en una revista de prestigio mundial consolida el valor intrínseco del legado Chinchorro, reafirmando que su historia y arte son testimonio invaluable que la Universidad de Tarapacá resguarda para la Región de Arica y Parinacota y para la humanidad.