Bárbara Ringler González, responsable de Obras y Mantenimiento de la Empresa Portuaria Arica (EPA), se destaca por su dedicación y su labor en abrir oportunidades para más mujeres en un sector predominantemente masculino.
Con más de 20 años de experiencia en la construcción y la gestión de obras públicas, Bárbara es un claro ejemplo de liderazgo femenino en espacios tradicionalmente ocupados por hombres. Desde junio de 2023, supervisa la concesión del puerto, asegurando el cumplimiento del plan de mantenimiento y las exigencias técnicas de Terminal Puerto Arica (TPA).
“Mi labor consiste en garantizar que se cumpla la parte técnica de la concesión. Me encargo de las licitaciones, las inspecciones y el mantenimiento del puerto. Es un trabajo diverso, ya que también planificamos nuevas obras y consideramos el desarrollo futuro del puerto”, comentó.
Con formación en construcción civil y un diplomado en Ingeniería Portuaria de la Universidad de Santiago, Bárbara expresa que su llegada al puerto le abrió un nuevo horizonte. “Siempre he sido pionera en mis trabajos. Al llegar al puerto, me fascinó la diversidad de tareas, desde la infraestructura hasta los proyectos estratégicos. He contado con el apoyo de todo el equipo, lo cual ha sido fundamental para mi crecimiento profesional”.
Respecto a su experiencia en un entorno históricamente masculino, la profesional afirma que ser mujer puede aportar una diferencia positiva. “Nosotras tenemos ventajas, ya que ofrecemos una perspectiva distinta, más cercana y humana. Preocuparnos por las personas y conocer sus realidades mejora el trabajo en equipo. Las mujeres traemos equilibrio, empatía y un enfoque diferente en el liderazgo”, señaló.
Actualmente, Bárbara también ocupa el cargo de presidenta del sindicato de trabajadores de la empresa, un rol que asumió con seriedad y determinación. “Nunca antes había participado en temas sindicales, pero considero esencial cuidar a nuestros compañeros y compañeras, velar por su bienestar y fomentar un ambiente de respeto”.
En cuanto a los avances en equidad de género dentro del sector portuario, enfatizó que hoy hay más mujeres en puestos técnicos y de liderazgo. “En la empresa existen muchas mujeres capaces y comprometidas. No se trata de competir con los hombres, sino de contribuir desde nuestras competencias. Lo esencial es tener pasión y amor por lo que hacemos. Si actuamos con honestidad y dedicación, las oportunidades siempre se presentarán”, subrayó.
Finalmente, Bárbara envió un mensaje a aquellas mujeres que aún dudan en incursionar en estos campos: “No hay que temer aprender, preguntar o atreverse. Podemos lograr cualquier cosa si tenemos la preparación y la motivación. Y si algo no sale bien, hay que intentarlo de nuevo. Lo importante es no rendirse. Las oportunidades están ahí y, en gran medida, dependen de nosotras mismas”.