La estrategia de juego implementada por Copiapó, junto con la alineación elegida por el director técnico de San Marcos, resultaron determinantes en la derrota 0 a 1 que sufrió el equipo local. El único tanto del encuentro fue anotado por el joven Sebastián Espinoza en el minuto 72. Tras disputarse 12 fechas del campeonato de Primera B, la tabla de posiciones sitúa a Copiapó como líder con 24 puntos, seguido por San Marcos con 22 y San Luis en tercer lugar con 19.
En términos defensivos y en el ataque directo, Copiapó mostró un rendimiento superior al de los ariqueños, similar a lo que ocurrió en la octava región cuando Concepción venció a San Marcos en la décima fecha. En resumen, el entrenador Germán Cavalieri enfrenta dificultades para resolver los desafíos que presentan equipos con un estilo de juego similar.
Decisiones cuestionables
El técnico argentino ha llevado a San Marcos a la segunda posición gracias a una alineación que ha interpretado bien su esquema de juego. Sin embargo, en la previa del encuentro contra Copiapó, se vio obligado a modificar su once titular y parece que se excedió en sus decisiones. Debido a problemas físicos, el volante mixto Augusto Barrios y el lateral derecho Cristóbal Guerra no pudieron actuar. A pesar de que debió realizar dos cambios, Cavalieri optó por tres: Diego Plaza reemplazó a Barrios, Alejandro Contreras a Guerra y Marcos Camarda a Dhidier Pereira.
Sin desmerecer a los jugadores mencionados, la elección de Cavalieri fue errónea; Plaza no se asemeja a Barrios en funciones, Contreras no cumple el rol de Guerra y Camarda, aunque similar a Pereira, no se adapta al esquema, resultando en que San Marcos alineara a cuatro defensas centrales, sin un volante mixto y careciendo de especialistas en ataque por las bandas.
¿Existían otras alternativas en el banco? Definitivamente. Reiner Campos podría haber asumido el rol de Guerra, mientras que Fabián Rosales o Cristóbal Cáceres habrían sido opciones viables para reemplazar a Barrios. Cabe mencionar que Cáceres también estuvo en la banca en el partido contra Copiapó.
Goles anulados
Ante una asistencia de 4,953 espectadores (una cifra cuestionable que requiere revisión), el árbitro Claudio Díaz anuló dos goles de San Marcos. Tras revisar las imágenes, podemos afirmar que Díaz actuó correctamente, aunque ambas jugadas generaron controversia. Las posiciones adelantadas fueron milimétricas y deberían haber sido analizadas por el VAR, que lamentablemente no está presente en la Primera B.
Sin embargo, Díaz cometió un grave error al no expulsar a Matías Gallegos y Thomas Jones de Copiapó por agresiones que fueron evidentes para todo el estadio. De la misma manera, Facundo Velazco se salvó de una tarjeta roja por parte de San Marcos. El “Chato” Velazco fue un espectáculo en el campo, destacándose como el mejor del partido, mostrando un incansable despliegue y una notable conexión con el balón.