El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica ha dictado una sentencia condenatoria de 17 años de presidio efectivo para un acusado de múltiples delitos sexuales, incluyendo abuso sexual, violación y estupro, todos cometidos contra una menor de 14 años. Este fallo incluye además inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos y derechos políticos, así como la inhabilitación para profesiones titulares durante el tiempo de la condena.
El tribunal, compuesto por los magistrados Sergio Álvarez Cáceres (presidente), Mario Reyes Trommer (redactor) y Mauricio Petit Moreno, también impuso al condenado 300 días de presidio adicional y la suspensión de cualquier cargo u oficio público durante el período de la condena por el delito de aborto.
El fallo contempla medidas especiales, como la interdicción del derecho de ejercer la guarda y ser escuchado como pariente en los casos que lo estipula la ley. Además, el condenado estará bajo vigilancia de la autoridad durante los próximos 10 años, y no podrá desempeñarse en funciones que involucren una relación habitual con menores.
En cuanto a la protección de la víctima, se ha prohibido al condenado acercarse a su domicilio, lugar de trabajo o estudios durante toda la duración de la condena.
Las pruebas presentadas durante el juicio demostraron, más allá de toda duda razonable, que en 2018 el acusado, mientras cuidaba a la víctima de 9 años en el hogar de su tía, llevó a cabo actos de abuso sexual que se prolongaron hasta que la menor cumplió 11 años. En julio de 2023, cuando la víctima tenía 13 años, y tras una actividad escolar, el acusado, bajo la influencia del alcohol, violó a la menor. Este delito se reiteró cuando la niña contaba con 14 años, resultando en un embarazo del que el autor fue consciente y, en vez de buscar ayuda, le ofreció pastillas abortivas, presionándola para que interrumpiera el embarazo.
La menor siguió las instrucciones del condenado, lo que culminó en la interrupción del embarazo y el entierro del feto en un sector del cerro Chuño.