El mundo del pop y el R&B se viste de luto hoy tras confirmarse el fallecimiento de Toriano Adaryll «Tito» Jackson, el guitarrista y pieza fundamental de los legendarios Jackson 5, a la edad de 70 años.
La noticia, que ha sacudido a la comunidad musical este lunes, fue confirmada por sus hijos Taj, Taryll y TJ (miembros del grupo 3T), quienes expresaron su devastación por la pérdida de su padre, un hombre que definieron como un «gigante amable».
El pilar silencioso del clan Jackson
Mientras su hermano Michael atraía los focos y Jermaine aportaba el carisma vocal, Tito era el ancla rítmica del grupo. Conocido por su destreza en la guitarra y sus coros profundos, Tito fue esencial en la creación del sonido «bubblegum soul» que definió una era bajo el sello Motown.
Desde su infancia en Gary, Indiana, Tito demostró ser el catalizador del grupo. La leyenda cuenta que los Jackson 5 se formaron después de que su padre, Joe Jackson, descubriera a Tito tocando su guitarra a escondidas. Lo que comenzó como un acto de rebeldía infantil se transformó en uno de los fenómenos culturales más grandes del siglo XX.
Un legado de éxitos imborrables
Junto a sus hermanos, Tito fue responsable de himnos que hoy forman parte del ADN musical del mundo entero:
- «I Want You Back»
- «ABC»
- «I’ll Be There»
- «Shake Your Body (Down to the Ground)»
A pesar del éxito abrumador y las presiones de la fama, Tito fue recordado siempre por su carácter calmado y su dedicación a la música blues en sus años posteriores, lanzando su primer álbum en solitario, Tito Time, en 2016.
Sus últimos días en el escenario
Tito no se retiró jamás de su pasión. Hasta sus últimos días, se encontraba activo realizando presentaciones en Europa junto a sus hermanos Jackie y Marlon, manteniendo vivo el legado de la familia. Hace apenas unos días, se le vio rindiendo homenaje a su hermano Michael en Múnich, un gesto que hoy sus seguidores atesoran como una despedida simbólica.
Con su partida, el mundo pierde no solo a un músico excepcional, sino al hombre que, con una guitarra en la mano y una sonrisa tranquila, ayudó a construir el puente por el que caminó la música pop moderna.
«Tito siempre será parte de nosotros», declararon sus familiares. La música, sin duda, suena hoy un poco más triste.