Bárbara Rojas Ayala, investigadora de la Universidad de Tarapacá y del CATA, llevó a cabo una presentación sobre las características, avances y desafíos en el estudio de las enanas rojas, con el objetivo de conocer su composición y la de los planetas que podrían albergar vida.
Las Enanas M, o Enanas Rojas, son las estrellas más frías, pequeñas y numerosas del universo, estimándose que representan el 70% de las existentes en la Vía Láctea. Su estudio es crucial para entender los procesos que han gobernado la dinámica y evolución química de nuestra galaxia.
La relevancia de la presentación de Bárbara Rojas Ayala en el “Cool Stars 22”, un evento organizado por la Universidad de California San Diego (UCSD) y la Universidad Estatal de San Diego (SDSU), radica en que este es el principal encuentro mundial sobre estrellas frías, donde se congregaron destacados astrónomos en San Diego, Estados Unidos.
Este encuentro buscó contextualizar las estrellas frías dentro de los sistemas estelares, abarcando aspectos como sus propiedades fundamentales, multiplicidad, abundancias químicas, campos magnéticos y actividad. También se exploró su papel como anfitrionas de sistemas planetarios y sus interacciones.
“Un aspecto que llama la atención de las Enanas M es que su esperanza de vida es mucho más larga que la actual edad del universo. Debido a que no evolucionan, son ideales para mapear la dinámica y evolución química de la galaxia. Sin embargo, su pequeño tamaño, que oscila entre el 8% y el 60% de la masa del Sol, las hace difíciles de observar”, explica Rojas Ayala, integrante del área de Exoplanetas y Astrobiología del CATA.
Su charla, titulada “Develando las propiedades estelares de las Enanas M: avances actuales y perspectivas de futuro”, fue una de las más destacadas del workshop, profundizando en la compleja tarea de desentrañar las características estelares de estas enanas rojas.
Durante su intervención, la astrónoma mencionó que el interés por estas estrellas radica en que es más fácil detectar pequeños planetas rocosos, similares a la Tierra, que orbitan a su alrededor.
La búsqueda de estos cuerpos ha revitalizado el interés por las características estelares de las Enanas M, impulsando avances en técnicas de observación y modelos teóricos. Rojas Ayala presentó múltiples metodologías utilizadas para extraer parámetros fundamentales de estas estrellas de baja masa, destacando el papel de los sistemas binarios y las muestras de referencia en su estudio.
“La única forma de determinar las masas de las estrellas de manera precisa es cuando se encuentran en sistemas múltiples. En sistemas binarios que incluyen una estrella similar al Sol y una Enana M, podemos calibrar relaciones de metalicidad y determinar su riqueza en metales. Sin embargo, la observación de estas estrellas es complicada, ya que son tenues y requieren más tiempo de telescopio para obtener datos de alta calidad. Gracias a los Large Surveys y Deep Surveys, hemos podido observarlas en óptico e infrarrojo”, detalla la investigadora.
Se están determinando los parámetros espectrales de las Enanas Rojas, como la temperatura efectiva, la metalicidad y la gravedad superficial, utilizando técnicas que han sido aplicadas por décadas en estrellas como el Sol, aunque en el caso de las Enanas M, se realiza en el infrarrojo cercano.
Trabajo conjunto
El rol del CATA en las investigaciones que lleva a cabo Bárbara Rojas Ayala es fundamental. “Colaboramos con colegas del CATA en el área de Formación de Estrellas y Planetas para comprender mejor la formación de planetas alrededor de estas estrellas. Existen controversias en la literatura sobre si las Enanas Rojas son buenas candidatas para albergar vida, investigación que estoy realizando junto a James Jenkins (CATA-UDP) en el área de Exoplanetas y Astrobiología del CATA”, señala la astrónoma.
El trabajo colaborativo permite a diferentes investigadores del CATA unir esfuerzos en técnicas innovadoras para facilitar el estudio de estas estrellas.
“A pesar de los avances, los retos persisten, especialmente en conciliar discrepancias metodológicas. No obstante, estos desafíos motivan nuestros esfuerzos conjuntos para superarlos en el futuro. Las colaboraciones interdisciplinarias son clave para lograr una comprensión integral de las Enanas M y su papel como huéspedes estelares, enriqueciendo nuestra comprensión de los sistemas planetarios y de nuestra galaxia”, concluye Rojas Ayala.
Entre los desafíos que quedan por abordar, se destaca la necesidad de realizar mediciones precisas de la gravedad superficial de las Enanas M, un aspecto esencial para caracterizar los exoplanetas. También es crucial lograr consistencia en los trabajos con telescopios ópticos e infrarrojos y extender las técnicas de calibración a las Enanas Rojas más pequeñas, acercándose a las Enanas Marrones, que no presentan reacciones nucleares en su interior.