Diputado Malla promueve proyecto para fomentar el trabajo de internos en cárceles
El diputado Luis Malla, en colaboración con la Bancada Liberal, ha presentado un ambicioso proyecto que solicita al Presidente de la República implementar medidas legislativas, reglamentarias y políticas que faciliten el acceso al trabajo remunerado para las personas recluidas en recintos penitenciarios.
Esta iniciativa busca abordar una problemática significativa: el alto costo que representa para el Estado la mantención de los reos, quienes, bajo el sistema actual, carecen de un proceso efectivo de reinserción que les impida reincidir en el delito. El diputado Malla enfatiza: “Una persona privada de libertad le cuesta al Estado entre 600 mil y 1 millón de pesos, un gasto que debemos asumir todos. Las personas en esta situación pueden contribuir con su trabajo, no solo para su reinserción, sino también para disminuir el costo que implica mantenerlos en reclusión. Este proyecto solicita al gobierno que permita a los internos trabajar y aportar al país mientras cumplen su condena y se preparan para su salida”.
Además, el proyecto subraya que todo individuo tiene derecho al trabajo, considerado fundamental para el ejercicio de otros derechos humanos y para vivir dignamente. Así, incluso aquellos que enfrentan condenas de presidio efectivo deben ver respetados y promovidos todos sus derechos inherentes a su condición de seres humanos. El objetivo del régimen penitenciario es la reforma y readaptación social de los condenados, por lo que fomentar la empleabilidad de quienes están o han estado en prisión resulta esencial, ya que fortalece sus competencias, les proporciona estabilidad, les inserta en la comunidad y crea redes de apoyo social, ayudándoles a superar su situación de vulnerabilidad inicial.
Según cifras de 2016 del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, en Chile había 49 mil personas privadas de libertad, de las cuales solo el 31,5% participaba en alguna actividad laboral, es decir, 15.202 internos, y apenas 1.750 recibieron capacitación en competencias laborales a través del convenio Sence-Gendarmería. Esto indica que la gran mayoría de los internos pasa su tiempo en ocio, lo que, en un contexto carcelario, puede fomentar comportamientos criminógenos o adictivos.
