Gobierno Regional Considera Declarar Zona de Catástrofe Pesquera para Apoyar a Trabajadores de Mar en Arica
Más de 400 trabajadores del mar en Arica se encuentran en una situación crítica debido a los efectos de la Corriente del Niño, que ha paralizado su actividad laboral desde enero. Estos profesionales, que incluyen tripulantes artesanales, buzos mariscadores y pescadores de altura, han manifestado su desesperación al exigir que se declare una zona de catástrofe pesquera.
Claudio Faúndez, presidente del Sindicato de Tripulantes Artesanales de Arica, explicó que este fenómeno ha impactado severamente la macrozona norte de Chile y el sur de Perú, y podría extenderse hasta junio de 2024. Ante esta situación, Faúndez enfatiza la urgencia de una reconversión laboral, ya que los trabajadores no pueden desempeñarse en otras actividades para sustentar a sus familias.
Desde la década de los 80, el sector pesquero artesanal ha enfrentado múltiples crisis, pero la actual, marcada por la pérdida de la anchoveta, es sin duda la más grave. Por ello, Faúndez demanda que se declare de manera urgente la “Zona de Catástrofe Pesquera”.
La consejera regional Ximena Valcarce ha estado abogando desde abril para que se atienda la situación de reconversión de los pescadores, lo que ha llevado a la creación de una Mesa de Trabajo con la División de Fomento e Inversión del Gobierno Regional. Sin embargo, las soluciones propuestas no se implementarán hasta 2024, por lo que la declaración de zona de catástrofe permitiría utilizar el 2% de emergencia para adelantar los recursos necesarios.
El senador José Miguel Durana se comprometió a buscar apoyo de otros parlamentarios de la región para solicitar de manera conjunta un pronunciamiento a la ministra del Interior, Carolina Tohá, dado que la crisis afecta a 400 familias y a la economía local, que ha experimentado un estancamiento del 7.7% en el último trimestre, según el INE.
Durana también destacó la grave situación económica de la región, mencionando el fin de la actividad de la flota pesquera industrial, la quiebra de la constructora Cosal, y el cierre de la minera no metálica Quibórax, que genera 500 empleos directos. El senador enfatizó que esta es una crisis que no puede ignorarse y que el gobierno debe actuar de inmediato para abordar el desempleo creciente en el sector privado, sin esperar reformas tributarias o constitucionales.
