Pese a las nuevas medidas aplicadas, el problema no ha terminado, porque la migración irregular sigue presente y los narcotraficantes utilizan otros métodos para ingresar drogas al país. La mejor estrategia puesta en práctica por el narcotráfico es aprovechar el ingreso de migrantes irregulares que, por su desesperación y difícil condición económica, acceden a cruzar la frontera con la droga facilitada por las organizaciones criminales. De este modo, el escenario que presenta la migración irregular en las fronteras de esta zona, junto al negocio del narcotráfico, han complicado el control fronterizo, siendo necesario ampliar las medidas de control con un decreto que declara las fronteras de la zona norte como infraestructura crítica y que permite a las Fuerzas Armadas operar con nuevas atribuciones y herramientas frente al ingreso de migrantes irregulares.