Lo que sabemos y callamos sobre la democracia

Llevamos alrededor de una década gastando océanos de tinta en denunciar el declive de la democracia. Y los hechos demuestran que no ha resultado provechoso: no solo no se ha detenido ese declive, sino que se pronuncia con una intensidad cada vez mayor. En lugar de utilizar la tinta para señalar el camino de salida del atolladero, la hemos volcado en océanos sin ton ni son y ahora nos ahogamos en ellos. Limitemos esta columna a tres saberes a nuestro alcance a los que nadie parece prestar atención. 

Llevamos alrededor de una década gastando océanos de tinta en denunciar el declive de la democracia. Y los hechos demuestran que no ha resultado provechoso: no solo no se ha detenido ese declive, sino que se pronuncia con una intensidad cada vez mayor. En lugar de utilizar la tinta para señalar el camino de salida del atolladero, la hemos volcado en océanos sin ton ni son y ahora nos ahogamos en ellos. Limitemos esta columna a tres saberes a nuestro alcance a los que nadie parece prestar atención. 

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