La respuesta de la sociedad internacional proviene de estados del área latinoamericana, como Argentina, Colombia, Ecuador, México y Venezuela, pero también llega extra regionalmente, con Francia, Portugal, la Unión Europea –que activó su Mecanismo de Protección Civil europeo- y Estados Unidos, por citar sólo algunos, con una cifra de 700 brigadistas internacionales en Chile. De esta manera nuevamente se evidencia que el dolor humano no reconoce fronteras, y la respuesta por lo tanto debe ser acorde, en un contexto igualmente sacudido por los sismos de Turquía y Siria.