Lo que se observa es consecuencia de una falla, advertida con mucha anterioridad, de un modelo de negocios que por años obtuvo millonarias utilidades, pero que, al no invertir en mejorar los planes de salud de las personas, no encargarse de contener una inducción irracional a la demanda, no contener los costos con los prestadores, no invertir en prevención, ni disminuir los altos costos de administración y ventas, entró ya en una fase de crisis terminal, agravada por los consistentes fallos judiciales y el aumento de consumo de prestaciones y licencias médicas. Sin duda que las propias isapres son las principales causantes del estado actual de cosas.