Independiente de la mirada que se tenga del proceso constitucional anterior, resulta destacable en términos democráticos esta amplia representación y participación indígena, especialmente en un país donde la participación y representación electoral de los pueblos indígenas ha sido históricamente baja. Por el otro lado, el actual acuerdo parece constituir todo lo contrario al anterior, disminuyendo de forma significativa la representación que puedan eventualmente obtener. Esto es debido justamente al acuerdo de escaños reservados que se realizó en el denominado «Acuerdo por Chile», fijando esta vez un porcentaje necesario de participación electoral para fijar el número de escaños reservados que se entregará.