Ray Loriga, en defensa del solaz y el libre albedrío

El escritor español publica "Cualquier verano es un final", una novela en la que el paso del tiempo, la amistad o el amor, y un tema con tantas aristas como el suicidio asistido, se entretejen con un estilo tan ligero como de calado profundo, descomprimido con brotes de humor e ironía, viajes y largos días de playa. En esta entrevista, el autor de "Rendición" revela su pasión por la escritura. “Lo que me apasiona de la literatura es la forma, el fraseo, cómo trabajas cada bloque de texto dentro de una armonía general, cómo equilibras sonidos, sentidos, una especie de música interior en las palabras, en las frases, que crean un ritmo”. 

El escritor español publica «Cualquier verano es un final», una novela en la que el paso del tiempo, la amistad o el amor, y un tema con tantas aristas como el suicidio asistido, se entretejen con un estilo tan ligero como de calado profundo, descomprimido con brotes de humor e ironía, viajes y largos días de playa. En esta entrevista, el autor de «Rendición» revela su pasión por la escritura. “Lo que me apasiona de la literatura es la forma, el fraseo, cómo trabajas cada bloque de texto dentro de una armonía general, cómo equilibras sonidos, sentidos, una especie de música interior en las palabras, en las frases, que crean un ritmo”. 

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