Según un informe de la Dirección de Presupuestos (Dipres), el gasto público experimentó una caída del 23,1% real, lo que permitió un reequilibrio de las cifras macroeconómicas tras el fuerte desembolso realizada en plena pandemia del Covid-19. Además, los ingresos que registraron un aumento del 6,3% real. Considerando esos factores, el balance efectivo de cierre de 2022 arrojó un superávit de 1,1% del PIB. Por su parte, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, comentó que»si en 2022 tuvimos una serie de factores que nos permitieron mejorar por una vez los ingresos fiscales, tenemos que ser realistas respecto de 2023. Una vez que desaparecen esos efectos, tenemos que fijar metas fiscales que sean alcanzables».