La lectura de la mayoría de los ciudadanos que hoy protestan, especialmente de regiones y de la sierra sur del país, es que la nueva presidenta es una traidora al pueblo que la eligió, servil a los intereses, corrupción e impunidad de los grupos de poder económico y su brazo político en el congreso y en los medios de comunicación social a los que llaman Prensa Basura.