Considerando la situación sociopolítica peruana, existe una gran coyuntura para que destinos turísticos chilenos puedan atraer las miles de cancelaciones de turistas que habían planificado visitar el Perú. Sin embargo, la falta de regulación en la industria alternativa, la carencia de desarrollo de destinos turísticos inteligentes y la inseguridad que se observa en muchos destinos, nos deben hacer reflexionar y exigir a las autoridades turísticas, la implementación adecuada y eficiente de los pilares de la estrategia de turismo Chile 2030. Debemos recordar que el turismo no solo se debe valorar como una actividad industrial, sino como un catalizador capaz de generar valor transversal a otras áreas productivas, como el comercio internacional, exportaciones, inversión directa, y la marca país, que es el principal activo de la imagen proyectada de Chile al mundo.