En el mundo, y en Chile, a pesar de las diferentes situaciones de las OSC y ONG, existen una importante cantidad que ayuda a tensionar, positivamente, las políticas de Estado (excepto las que no se vinculan directamente a él) para que este no se quede en las omisiones, o privilegie, en la agenda, otras políticas, sin percatarse de la importancia de las comunidades, la sociedad y la cultura en materias de defensa, aceleramiento y ayudas vitales de millones de personas que, muchas veces, no se enteran de estas urgencias, al menos de forma inmediata.