Si bien la heterogeneidad de nuestras regiones en múltiples dimensiones merece políticas nacionales compensatorias (especialmente las relacionadas a las desigualdades sociales y provisión de servicios públicos), ello no significa que será el Estado central el agente que diseñe la forma específica en que esos desafíos serán enfrentados. Mas aún cuando no pocos gobiernos y universidades regionales ya trabajan en esas materias.