“Somos de centroizquierda”, el conflicto de identidad de la neoderecha

Ahí emergió la neoderecha chilena en todo su esplendor, desplegando un relato conservador que, incluso, dejó algo atónita a la derecha tradicional. Si había alguien que parecía más de centroizquierda era Javier Macaya (UDI), al lado del discurso de los Warnken, Walker o Rincón. Pero además de la oportunidad de la Convención, la neoderecha encontró en el Gobierno de Boric su segunda inspiración para reafirmar su nueva identidad. Porque si hay un grupo que no ha tomado palco y ha asumido una posición dura contra la administración del Mandatario, es precisamente el de los Amarillos y Demócratas. Pero, así y todo, los Maldonado, las Mariana o los Gutenberg se declaran de centroizquierda e, incluso, dicen no ser de oposición. ¿Pero por qué no pueden asumir lo que son ahora, es decir, de derecha y opositores? ¿A quién tienen que demostrarle lo contrario? ¿Creerán que les puede rentar más autoclasificarse como de centroizquierda? Todo indica que no, porque por ahora siguen siendo grupos muy pequeños, que se proyectan ligados a la elite, y que, por el contrario, provocan rechazo en esa cultura. 

Ahí emergió la neoderecha chilena en todo su esplendor, desplegando un relato conservador que, incluso, dejó algo atónita a la derecha tradicional. Si había alguien que parecía más de centroizquierda era Javier Macaya (UDI), al lado del discurso de los Warnken, Walker o Rincón. Pero además de la oportunidad de la Convención, la neoderecha encontró en el Gobierno de Boric su segunda inspiración para reafirmar su nueva identidad. Porque si hay un grupo que no ha tomado palco y ha asumido una posición dura contra la administración del Mandatario, es precisamente el de los Amarillos y Demócratas. Pero, así y todo, los Maldonado, las Mariana o los Gutenberg se declaran de centroizquierda e, incluso, dicen no ser de oposición. ¿Pero por qué no pueden asumir lo que son ahora, es decir, de derecha y opositores? ¿A quién tienen que demostrarle lo contrario? ¿Creerán que les puede rentar más autoclasificarse como de centroizquierda? Todo indica que no, porque por ahora siguen siendo grupos muy pequeños, que se proyectan ligados a la elite, y que, por el contrario, provocan rechazo en esa cultura. 

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