El efecto combinado de todas estas variables es que desde hace ya bastante tiempo que la SEGURIDAD, así con mayúsculas, es por lejos la principal y más urgente preocupación de los chilenos. No solamente se trata de la inseguridad producto de los asaltos, portonazos, asesinatos, sicariato que aterran a la población. No solo se trata de las balaceras en las poblaciones, los ajustes de cuenta entre bandas, los funerales narco y el comercio ambulante copando las calles y plazas. Se trata de que Chile perdió su institucionalidad, su sentido de cumplimiento de las leyes y normas de convivencia. En Chile hoy da lo mismo cumplir o no cumplir con la ley.