Pero lo cierto es que hoy los electorados no están dispuestos a aceptar un retroceso en sus condiciones de vida, y los primeros castigados serán los gobiernos de turno si hay un deterioro económico severo. Junto a lo anterior, esta situación está dando pie también a un clima de mayor intolerancia, polarización política, xenofobia y rechazo de inmigrantes, algo no visto con esta intensidad en décadas anteriores. Entramos así, ahora, en una época marcada por una mayor incertidumbre y pesimismo, que –usando las palabras del gran pensador italiano Antonio Gramsci– facilita la “aparición de los monstruos” (frase que usó para advertir del surgimiento del fascismo en Italia y el resto de Europa).