No es entendible que Chile no haya firmado el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (Pacto de Marrakech) y sus 23 objetivos (cooperación para abordar las causas, mejorar las vías legales, medidas concretas en contra de la trata de personas, respeto de los derechos de las personas, regreso seguro y digno). Tampoco es entendible que Chile carezca de una Estrategia Nacional de Seguridad, anclada al modelo de desarrollo democrático, que permita una ecuación compleja entre desafíos-amenazas-riegos, capacidades, recursos y repuestas sistémicas (sinergias) frente a temas complejos y dinámicos como el de las migraciones o la seguridad. Extraña también que no haya una socialización pública, una educación cívica tolerante e inclusiva