El tren que viene de Santiago tendrá que hacer varias paradas por la realidad de la región para empaparse de sus prioridades y necesidades. No debiese ser un proyecto “en la medida de lo posible”, muy común en la gestión del actual Ejecutivo, pues existe una deuda histórica con la Región de Valparaíso y proyectos como estos podrían repararla o profundizarla aun más.