De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo 8 de cada 10 mujeres se encargan de administrar y proveer de agua a sus hogares. Sin embargo, la participación de ellas en el sector de toma de decisiones y liderazgo de los recursos hídricos es apenas de un 23,7% a nivel nacional, siendo las más afectadas física, emocional y laboralmente por la escasez del vital elemento.