Puerto Navarino es «la ciudad del fin del mundo» y se encuentra a más de 300 kilómetros del lugar más cercano en Chile y a 8 kilómetros de la argentina ciudad de Ushuaia, pero no hay conexión internacional. En conversación con El Mostrador, el socio-fundador de la asociación de guías de Cabo de Hornos, Jorge Caros, expone que la problemática de conectividad ha implicado problemas en el desarrollo local pero esencialmente en la salud mental de sus habitantes.