Uno de los propósitos para 2023 del exministro y expresidente de Renovación Nacional, así como también lo sería para la denominada oposición interna de la colectividad, es recuperar el alma y el corazón de su partido, desplazado de la posición de mejor evaluado que ostentó en 2019 –según Cadem– y dirigido hacia «la derecha más dura» bajo la conducción de la dupla Chahuán-Schalper. Si bien su nombre no sería opción en la papeleta que correrá internamente a mediados del próximo año, ya que considera necesario renovar rostros, Mario Desbordes impulsa –junto a Cristián Monckeberg, Felipe Alessandri, Germán Codina y las senadoras Paulina Núñez y María José Gatica, entre otros personeros– una alternativa para «marcar diferencia con proyectos legítimos, pero que son de sectores (como Republicanos) con los que no compartimos proyecto político». Según Desbordes, sería bueno, además, que la actual directiva «se someta a las urnas para evaluar la gestión de estos dos años que les correspondió y compitan con quienes hoy somos oposición interna».