La nueva Constitución: lo bueno, lo malo y lo feo

Es muy difícil hoy en día estar en contra de esos principios generales. Más aun, ellos son banderas o postulados que han estado desde hace décadas presentes en el ideario y en los programas de sectores mayoritarios de la sociedad chilena, que incluso han sido acogidos o apoyados por la ciudadanía en la mayoría de las elecciones presidenciales que se han realizado en Chile en los últimos 30 años. Estos no se podían, sin embargo, años antes, materializar como principios constitucionales, por la rigidez y la resistencia al cambio presentes en la Constitución que hasta el día de hoy nos rige.   

Es muy difícil hoy en día estar en contra de esos principios generales. Más aun, ellos son banderas o postulados que han estado desde hace décadas presentes en el ideario y en los programas de sectores mayoritarios de la sociedad chilena, que incluso han sido acogidos o apoyados por la ciudadanía en la mayoría de las elecciones presidenciales que se han realizado en Chile en los últimos 30 años. Estos no se podían, sin embargo, años antes, materializar como principios constitucionales, por la rigidez y la resistencia al cambio presentes en la Constitución que hasta el día de hoy nos rige.   

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