La Contraloría General de la República (CGR), a cargo de cautelar el uso y destino de los recursos municipales y la fiscalización de la veracidad de las declaraciones de intereses y patrimonios de los alcaldes, tampoco pudo detectar irregularidades en sus inspecciones a las corporaciones municipales “Vita” ni en las declaraciones de intereses y patrimonio del jefe comunal. Así también, es insólito que la Unidad de Análisis Financiero (UAF) no fuese alertada de irregularidades en la cuenta bancaria de una relevante figura política, que presuntamente recibía depósitos en efectivo.