Si bien Chile luce con orgullo sus cifras oficiales de protección, que alcanzan un 22% del área terrestre y un 42% del maritorio, sabemos que en la práctica se trata de Áreas Protegidas que presentan muchas brechas para cumplir con su cometido: la conservación de la biodiversidad. Evidencia de lo anterior fue la huelga de guardaparques que, por un mes, mantuvo a Parques y Reservas Nacionales cerrados, mientras exigían el mejoramiento de las condiciones y recursos para desarrollar su trabajo.