La instancia designada (Comisión Experta) partirá en enero –a la vuelta de la esquina, sin que ni siquiera esté aprobada la reforma constitucional y se despejen las muchas dudas existentes–, estará encargada de redactar un anteproyecto, es decir, los electos por la gente recibirán el pastel bastante prehorneado, y participarán de todo el proceso, aunque después con derecho a “voz”. ¿No suena esto un poco a –en lenguaje circense– “la cachetada del payaso”? Vale decir, cuánto margen de cambio tendrá el texto, el que además será supervisado por la tercera instancia del proceso, el Comité Técnico de Admisibilidad (14 juristas elegidos por el Senado), que velará por que se cumplan los 12 puntos denominados “bordes” acordados entre oficialismo, oposición y los invitados de piedra, Amarillos y Demócratas.