La DC debe incorporar una mirada de futuro que le permita interpretar los fenómenos sociales contemporáneos y dar soluciones razonables y plausibles a los conflictos del mundo global, combatiendo las nuevas desigualdades que todos estos fenómenos generan, conservando su rica raigambre filosófica humanista y su vocación de partido popular y de vanguardia social. Todo esto, entendiendo que en un sistema político atomizado como el actual, si se aspira al poder, se deben establecer políticas de alianza, las cuales indudablemente no pueden materializarse con partidos refractarios a los cambios.