El triunfante individualismo del Rechazo

La derrota de la izquierda no es nueva, y como en otros momentos históricos, ante las reacciones conservadoras solo se puede responder retomando la iniciativa, pero no en base a supuestos intelectuales ni en base a intereses particulares, sino en base a la realidad efectiva y pregonando el abandono (momentáneo) de intereses corporativos para abrasar intereses universales. El proceso constitucional sí logró avanzar un trecho, instaló tópicos no discutidos antes, pero no es un campo fértil en que sea posible insistir. La forma de hacer realidad aquellas luchas sociales de más de una década, será insistir en mejorar las condiciones materiales de existencia de las masas populares, pero no en base a cambios radicales de un sistema altamente interiorizado por el común de nuestros compatriotas, sino por un gatopardismo invertido: proponer mantenerlo todo para cambiarlo todo, pues una idea solo es verdad cuando se vive como tal. 

La derrota de la izquierda no es nueva, y como en otros momentos históricos, ante las reacciones conservadoras solo se puede responder retomando la iniciativa, pero no en base a supuestos intelectuales ni en base a intereses particulares, sino en base a la realidad efectiva y pregonando el abandono (momentáneo) de intereses corporativos para abrasar intereses universales. El proceso constitucional sí logró avanzar un trecho, instaló tópicos no discutidos antes, pero no es un campo fértil en que sea posible insistir. La forma de hacer realidad aquellas luchas sociales de más de una década, será insistir en mejorar las condiciones materiales de existencia de las masas populares, pero no en base a cambios radicales de un sistema altamente interiorizado por el común de nuestros compatriotas, sino por un gatopardismo invertido: proponer mantenerlo todo para cambiarlo todo, pues una idea solo es verdad cuando se vive como tal. 

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